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El 27 de octubre, la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño (FaAAD) UDP y el Centro para las Humanidades UDP realizaron la mesa Ciudad y autoritarismos. Espacio, poder y memoria, que examinó, a partir de casos de Santiago y São Paulo, cómo los proyectos políticos autoritarios han transformado la arquitectura, el territorio y las formas de habitar, y cómo esos espacios también han sido escenario de resistencia. Participaron Paula Monroy, docente de Arquitectura UDP y doctoranda de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y Victor Próspero, profesor de la Universidad de São Paulo (FAU-USP), con la moderación de Nicolás Stutzin, director de la Escuela de Arquitectura UDP.
Monroy abordó la curaduría como un proceso de selección, organización y presentación de trabajos con dimensiones éticas y estéticas. Explicó que, en el ámbito de la arquitectura, esta práctica comunica investigaciones a públicos no especializados. Desde esa perspectiva, vinculó los derechos humanos con el territorio, entendido, a partir del geógrafo Milton Santos, como una realidad física, social y simbólica. En ese marco, planteó que derechos como la vivienda, la movilidad y el reconocimiento cultural tienen una dimensión espacial.
Para ilustrar este enfoque, la arquitecta presentó “Proyecto de ciudad digna”, propuesta expositiva desarrollada junto a Ricardo Greene en torno a las políticas urbanas de la Unidad Popular y la trayectoria de Miguel Lawner, Premio Nacional de Arquitectura 2019 y director ejecutivo de la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU) durante el gobierno de Salvador Allende. La propuesta formó parte de la muestra colectiva “La violencia en el espacio”, curada por Carlos Salamanca, que se exhibió en Buenos Aires en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex-ESMA), en 2022, y en el Centro Cultural Matta, en 2023.
Entre los casos revisados, Monroy destacó el edificio de la UNCTAD III, actual Centro Cultural Gabriela Mistral, y la Villa San Luis, proyecto vanguardista que buscó reducir la desigualdad socioespacial de Santiago con viviendas sociales en el centro de la comuna de Las Condes. El plan original, Remodelación Parque San Luis, contemplaba distintas tipologías de edificios, algunos de ellos diseñados por Miguel Eyquem, Premio Nacional de Urbanismo 1971. Durante la Unidad Popular, la CORMU lo reorientó para enfrentar el déficit habitacional con cerca de mil viviendas, asignadas en gran parte a familias de campamentos y poblaciones como Patria Nueva y El Esfuerzo, varios de ellos a orillas del río Mapocho. Como muchas de esas familias trabajaban en el sector, el proyecto optó por entregarles viviendas dignas dentro de la comuna, en lugar de trasladarlas a otros sectores de la capital. La arquitecta contrastó ese propósito con los desplazamientos y transformaciones que siguieron al golpe de Estado de 1973.
El equipo organizó el material histórico en ocho ejes, entre ellos vivienda digna, mixtura territorial, vida de barrio y trabajo colectivo. En el montaje del Centro Cultural Matta, la propuesta se presentó mediante ocho rompecabezas que el público podía armar y desarmar, cada uno de 50 piezas, en alusión a los 50 años del golpe. De acuerdo con Monroy, este recurso permitió establecer una relación participativa con la historia. Al cerrar su intervención, planteó la necesidad de sostener la reflexión pública sobre ciudad, memoria y derechos humanos frente al avance de discursos autoritarios.
Arquitectura moderna y dictadura en Brasil
La segunda presentación trasladó la discusión a Brasil. Victor Próspero revisó la historia de la arquitectura moderna brasileña durante la dictadura militar iniciada en 1964 y explicó que la relación entre la disciplina y el régimen no fue uniforme: hubo arquitectos perseguidos y apartados de instituciones, mientras otros recibieron encargos públicos o participaron en programas de modernización. Por ello, cuestionó los relatos que presentan a las figuras consagradas solo como héroes y omiten esas ambivalencias.
Según mostró el académico, esas tensiones también alcanzaron la planificación urbana. Como ejemplo presentó el Parque da Grota, plan de renovación urbana que nunca se construyó, desarrollado entre 1973 y 1974 por un equipo coordinado por Paulo Mendes da Rocha para el barrio del Bixiga, en São Paulo. El proyecto abarcaba el Saracura, sector donde en el siglo XIX existió un quilombo, como se denomina en Brasil a las comunidades formadas por personas que escaparon de la esclavitud. Allí también nació la escuela de samba Vai-Vai. Aunque el plan proponía arriendo social y una nueva sede para la escuela, también contemplaba demoler gran parte de las viviendas existentes. Próspero analiza este caso en su artículo “Territorialidade e abstração: entre o Quilombo do Saracura e o Parque da Grota”, publicado en la revista Pos FAUUSP en 2025.
El barrio volvió al debate público en 2022, cuando las obras del metro hallaron vestigios de su historia afrodescendiente y organizaciones sociales exigieron protegerlos. Hacia el final de su exposición, Próspero se refirió al edificio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo, proyectado por João Batista Vilanova Artigas y Carlos Cascaldi antes del golpe y construido durante la dictadura. En los años setenta, el movimiento estudiantil se reorganizó y se movilizó en sus espacios abiertos, lo que, a su juicio, muestra que incluso bajo un régimen autoritario un edificio puede ser apropiado colectivamente.