Escuela de Arte presenta nuevo programa de pasantías

El programa, inserto en el último año de la carrera, corresponde a un proceso formativo de las y los estudiantes respecto de su práctica profesional que les entrega una experiencia laboral concreta.

Permitir a los y las estudiantes reconocer en la crisis una oportunidad para diagnosticar la realidad, y desde ahí, experimentar desde la propia escala, el potencial de reflexión y transformación que ofrecen las herramientas, las prácticas y los modos de hacer de los que dispone el mundo del arte para enfrentarse a las crisis, es el objetivo del nuevo programa de pasantías presentado por la Escuela de Arte.

El programa, inserto en el último año de la carrera, corresponde a un proceso formativo de las y los estudiantes respecto de su práctica profesional que les entrega una experiencia laboral concreta y les permite conocer la realidad profesional de la carrera. Generalmente se integran a un equipo de trabajo multidisciplinario en instituciones como museos, galerías o centro culturales; en el taller de un artista o en la formulación de un proyecto colaborativo que dialogue con una comunidad.

“Ante tal escenario del futuro inminente, nos hemos preguntado acerca del rol del arte y los artistas en este contexto. Y si bien no existe una respuesta única, y es probable que tampoco la haya, sí es valioso desarrollar una metodología y actitud para intentar respuestas, porque si hay algo que queda claro, es que las soluciones tendrán que negociar con lo posible y lo imposible. En este punto de inflexión tenemos una primera función del arte: imaginar lo que aún no está. Y el segundo, es que quien imagina, en este caso el artista, pueda salir del encierro a través de la facultad de imaginar, inventar y jugar”, explica Ramón Castillo, Director de la Escuela, sobre el por qué decidieron reformular el programa y la importancia que tendrá en un contexto social de cambios y crisis.

El programa de pasantías hará que las y los estudiantes se involucren en los distintos procesos y lugares del sistema del arte desde una nueva perspectiva que les permita reconocer en los escenarios cambiantes y críticos formas alternativas de salida o avance. El resultado esperado es que el o la estudiante sea cronista y proponga activamente soluciones posibles o imaginarias a problemas reales.

Respecto a los atributos que el programa le entregará a cada estudiante, Ramón Castillo recalca la necesidad de visualizar el futuro, centrándose en modelos creativos o teóricos que permitan asignar un rol al pensamiento proyectivo, la capacidad de improvisación a partir del azar y recuperar desde otra perspectiva el valor de la ficción. “Imaginemos activamente entonces, colectivamente, que en esta oportunidad podremos enfrentarnos con un mundo en crisis, en el que con nuestra capacidad creativa, lúdica y crítica nos dará oportunidades de transformación reales, imaginarias o simbólicas. Esta es una micropolítica que un artista debe saber para que se produzca el primer paso de su emancipación”, detalla.

El programa inició en el segundo semestre académico del año 2020 y se inauguró con el seminario “Medidas de riesgo: investigación, creación y colaboración para mundos en crisis”, que contó con la participación de Núria Güell, artista visual cuyas obras se vinculan al ámbito social, político y económico expandiendo los límites convencionales, Guillermina Mongan, integrante del grupo Serigrafistas Queer y Jocelyn Muñoz, que ha desarrollado proyectos e investigaciones transdisciplinarias en el ámbito del arte y la pedagogía crítica. En la actividad, cada invitada presentó su experiencia como agentes dentro del campo del arte desde las prácticas híbridas que combinan el proceso creativo con formas de colaboración y de acción crítica.

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