Entrevista a Leonor Castañeda: El rol del arte en la Exposición “Del Virus a la Epidemia: amenazas invisibles en un mundo globalizado”

La Secretaria Académica de la Escuela de Arte y especialista en exposiciones, Leonor Castañeda Simunovic, fue la encargada de estructurar y organizar los contenidos de la exposición “Del Virus a la Epidemia: amenazas invisibles en un mundo globalizado”, muestra que se encuentra abierta al público en el Hall central de la Biblioteca Nicanor Parra, desde el 16 de mayo hasta el 31 de julio.

La exhibición es fruto de un trabajo conjunto entre académicos y funcionarios de las distintas facultades de la UDP: Patricia Muñoz, Decana de la Facultad de Medicina y Macarena Peña y Lillo, académica de la Escuela de Periodismo, especialistas en el área de la salud; Paulina Toro, coordinadora de extensión de la Biblioteca Nicanor Parra; y Gabriel Libedinsky, director de Vinculación con el Medio de la UDP. En este grupo, la académica de la FAAD -con el apoyo de un equipo de egresados de Diseño Industrial y Diseño Gráfico de la FAAD- estuvo a la cabeza de pensar la exposición como una muestra interdisciplinar que pudiera interactuar y dialogar con el espectador. Para ello, el rol del arte en la exposición fue fundamental.

Para entender un poco más acerca del desarrollo de “Del Virus a la Epidemia…” Leonor profundiza en el proceso de realización de un guión expositivo, en el trabajo en equipo y en las posibles proyecciones de la muestra fuera de la universidad.

¿Cuál fue el rol del arte a la hora de planificar y montar la exposición?

La formación artística, entre muchas otras cosas, también implica profundizar en la relación de los objetos entre sí y su contexto cultural, institucional y espacial para la construcción de significados. Este es un ámbito de experticia fundamental a la hora de pensar cualquier exposición. 

Hoy, en el campo expandido del arte, el rol del curador, el artista y el museógrafo no solo son posiciones que se intercambian, sino que también se desplazan e interactúan con otras disciplinas propiciando exposiciones que van más allá de los géneros temático-tradicionales.

Por lo general, en una exposición de cualquier tema, están los especialistas en los contenidos y los especialistas en la forma, y como ya sabemos, forma y contenido son las caras de una misma moneda a la hora de un discurso o enunciación, es por eso que el trabajo en equipo es fundamental. 

Mi rol, fue el de pensar la forma en su amplio sentido, partiendo por una pregunta fundamental: ¿Qué exposición queremos hacer? En respuesta a esto surge la idea de una exposición dialogada interdisciplinariamente y de espíritu crítico. El tema de los virus y las epidemias no solo fue abordado desde el ámbito de la salud y la medicina, sino que también como un importante problema social que toca muchas disciplinas.

En paralelo a esta pregunta editorial, mi rol fue plantear una estructura que permitiera ir sintetizando y precisando los contenidos a la vez que se va buscando la forma de visibilizarlos o ponerlos en escena, para llegar a una propuesta museográfica de ocupación del espacio, de objetos y piezas que se vuelvan significativos y dialogantes y a una propuesta gráfica que también sea capaz de convocar a los visitantes a ese diálogo. Todo este trabajo corresponde a la elaboración del guión expositivo y la  propuesta de museografía o expografía.

¿De qué forma este rol interactúa con las demás disciplinas presentes en la exposición? ¿Cómo se ha visto eso reflejado en el montaje? 

Una vez que estuvo definida la intención editorial de lo interdisciplinar y el enfoque sobre los contenidos cuyo eje principal era la medicina y la salud, había que buscar, desde qué disciplinas y con qué académicos de la Universidad podíamos establecer un cruce y en qué ámbitos de la exposición eran pertinentes. 

La exposición está organizada con una estructura de secuencia dramática en 4 ámbitos: un VIRUS que se PROPAGA, causa una EPIDEMIA que hay que CONTROLAR. Al interior de esta estructura se desarrollan los virus de la Influenza, el VIH/SIDA y el Hanta.

Por ejemplo, en el ámbito de Virus, hay una pequeña vitrina con el libro de poemas de Gonzalo Millán titulado Virus, en el suelo hay una selección de esos poemas impresos, a un lado la definición de virus biológico y la de virus informático realizada por un académico de la Universidad, todo esto frente a una imagen amplificada de un virus. El ámbito cierra con la afirmación de W. S Burroughs, “El Lenguaje es un Virus”. De esta forma se va haciendo presente la literatura, que es un hilo conductor en toda la exposición.

El protagonismo de la literatura y de los libros, está dado también por el hecho de estar en la biblioteca. Con esta misma lógica, el archivo del diario La Nación, que se conserva en los pisos inferiores de la BNP era una fuente importante de información histórica y social que aporta el periodismo y que está presente en casi todos los ámbitos de la exposición.

En el ámbito de la Epidemia, el protagonismo lo tiene la idea de la crisis social, aspecto que es abordado desde la sociología basándose principalmente en las teorías de Foucault. Aquí el cine también es una pieza fundamental, es el formato que ha producido más imágenes sobre el tema, que van desde la peste en Nosferatus hasta la plaga de zombis.

En el Ámbito del VIH/SIDA que es uno de los más complejos por su impacto social, fueron convocados, entre otros, a aportar con un texto, la directora del Departamento de Género de la Universidad a propósito de la invisibilización de las mujeres en esta pandemia y al Director de la Escuela de Publicidad, para comentar sobre las polémicas campañas de prevención.

La exposición reúne entonces comentarios de distintos académicos que dialogan con los contenidos de los ámbitos. De esta forma, el montaje y la gráfica quiso dar cuenta de un “parlamento” en el que emergen distintas voces y preguntas que invitan al visitante a ser parte de este diálogo.


¿De qué manera el arte presente en la exposición interactúa con los expectadores/usuarios, y por qué esta relación es importante?

El arte tiene la capacidad de sintetizar y condensar simbólicamente asuntos que no están solo dirigidos al intelecto, sino también a otros modos de percepción.

En la exposición hay tres piezas artísticas: Una, realizada por encargo, es la obra de Harol Illanes egresado de la Escuela de Arte. Él fue invitado a producir una video-instalación entorno a los estornudos, esta pieza es fundamental para poner en escena el ámbito de la “Propagación”.  Este formato permite a los visitantes ser parte de la obra y entrar en su espacio. En el suelo te recibe una gráfica con las palabras Endemia, Epidemia, Pandemia que van aumentando de tamaño hasta ocupar todo el ancho, en un muro lateral una proyección muestra un mapa del mundo con la redes de vuelos aéreos que propagaron un virus por distintos países y continentes en un lapso de pocas horas; frente a ese muro está la video instalación de los estornudos.

La otra pieza “Alacranes en marcha” es una fotografía realizada por Gabriela Jara en junio 1994. La imagen registra a Pedro Lemebel en la marcha del orgullo gay en Nueva York, portando una corona de jeringas con sangre, aludiendo a la estatua de la Libertad, un corsé pintado con los interiores de su cuerpo y un lienzo que decía “CHILE RETURNS AIDS”. Esta imagen de la performance artística de Lemebel, como tantas otras, es fundamental para dimensionar el impacto social del SIDA y visibilizar una realidad cuya profundidad pudo tomar forma y sentido en la literatura y el arte.


A su vez, montada como un ámbito independiente en la sala patrimonial de la BNP, está la exposición del artista y fotógrafo Jorge Brantmayer titulada SER FOTOGRAFIADO, personas que viven con VIH. Son 7 retratos de cuerpo entero de personas portadoras, que voluntariamente quisieron posar para la cámara. Este gesto de exponer su imagen que muchas veces han escondido para huir del estigma, resultó ser un acto liberador que el fotógrafo ha captado, fijando esa dignidad de estar vivo y mirar de frente. Exponer estas fotografías al encuentro casi escala 1:1 con los visitantes, es una forma de restituir la imagen de quienes han sufrido la condena social de este virus.


La perspectiva del arte en esta exposición, no solo está en la presencia de algunas piezas, sino también en la trama de sentidos conceptuales y formales que articulan la exposición.

¿Cuáles son las proyecciones que tiene la Escuela de Arte con esta exposición en particular y otras que se puedan ir desarrollando? 

Lo interesante de pensar un formato de exposiciones universitarias es la riqueza intelectual y de investigaciones de diversas disciplinas, que podrían alimentar un programa de exposiciones interdisciplinares. En este sentido las exposiciones se pueden entender como un campo de investigación aplicada cuyo rendimiento, a diferencia de las publicaciones indexadas, está mediado por la experiencia y destinada a una mayor diversidad de público.

Lo particular de esta exposición es que se probó una metodología de trabajo, que si fuese parte de un programa podría desarrollarse implicando distintas instancias académicas, entendiendo el valor que conlleva para la generación de conocimiento el trabajo de integración interdisciplinar.

La Escuela de Arte ha liderado desde el 2011 una serie de exposiciones de diversas temáticas entre las que se destaca Escritura Material de Raul Zurita y Biblioteca Recuperada: libros quemados y escondidos a 40 años del golpe. Ambas implicaron poner en escena asuntos inéditos que han seguido circulando.

Para conocer más acerca de la exposición “Del Virus a la Epidemia: amenazas invisibles en un mundo globalizado”, ve el siguiente VIDEO.


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